Cirugía de Senos

 

El aumento de senos (mamoplastia de aumento) es una cirugía corta, con mínimas complicaciones

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Perfil Álvaro Ossa

No solo es creador de belleza, es transformador de vidas

 

La revista HOST tiene por misión brindar lo mejor de Antioquia y su gente a  todos los lectores, por eso tiene que ser muy exigente al buscar sus asesores y colaboradores, persiguiendo los mejores en cada campo, con el objeto de cumplir esta misión.

En esta edición presentamos a nuestro asesor científico, el doctor ALVARO OSSA RODRIGUEZ, un experto cirujano plástico, que es quien se encarga de avalar la información que brindamos a ustedes en el campo de la salud y la estética.  Él, más que un cirujano plástico, es un ser humano con muchas historias por contar, y aquí queremos presentar la otra faceta que muchos no conocen.

Álvaro Ossa Rodríguez es un nombre que se escucha hoy por toda la ciudad. No es  un cantante ni un nuevo modelo; es el artífice de la belleza de muchos hombres y mujeres que un día acudieron a su consultorio, y que hoy disfrutan de un cambio radical en su apariencia gracias a su vasta  experiencia y excelentes resultados  en el campo de la cirugía estética.

Por  eso,  Ossa se destaca en la actualidad como uno de los mejores cirujanos de la ciudad de Medellín. Gracias a sus logros académicos y profesionales a lo largo de su larga trayectoria en el medio, hoy está recogiendo los frutos  de 10 años de intenso trabajo, al ser no sólo el preferido de  pacientes famosos y no famosos, sino de diferentes medios de comunicación locales y nacionales  que recurren a su experiencia como fuente principal a la hora de hablar de uno de los  temas que más obsesionan a hombres y mujeres en la actualidad: la cirugía estética.

Álvaro Ossa es un paisa de pura cepa, así su acento confunda a propios y extraños. Son muchos  los que le preguntan si sus raíces se encuentran en otras latitudes fuera de las montañas que bordean la Ciudad de la Eterna Primavera, a lo que él responde  sin titubear que es un paisa de pura cepa,  de los mismos  que nacieron en el Parque Berrío.

En esa ciudad que lo vio nacer, estudió una profesión que más que un trabajo es su más grande pasión: la medicina. En la Universidad de Antioquia se graduó con honores al recibir el premio como mejor médico de su promoción en 1993,  y el mismo año fue premiado por la Academia Antioqueña de Medicina como el mejor médico del año, logro que Ossa fundamenta en su altísima auto exigencia y en su entrega total al paciente con un trato cálido y humano. La misma universidad le otorgó su título como cirujano plástico. Ya como profesional, ha realizado estudios en Colombia y en el exterior,  en los que logró su especialización en Lipoescultura Vaser, una de las  últimas tecnologías en procedimientos estéticos en el mundo.

En la actualidad, Álvaro Ossa pertenece a la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, a la Federación Íbero latinoamericana de Cirugía Plástica y a la Sociedad Americana de Cirugía Plástica,  tres instituciones que avalan su profesionalismo y credibilidad en el medio.

Aunque  su mayor experiencia se puede encontrar en el moldeamiento del cuerpo y los senos,  también es especialista, y con excelentes resultados,  en procedimientos estéticos faciales como la rinoplastia y le rejuvenecimiento facial, sin dejar de lado la aplicación de botox y rellenos en la cara, para aquellas personas que aun no desean operarse pero quieren verse mas jóvenes y naturales. Pero todo el trabajo de Ossa no ha sido solo en la cirugía estética, también ha dedicado gran tiempo de su trabajo a la cirugía reconstructiva y a las urgencias; es allí donde se encuentran los quemados, accidentados con múltiples heridas, amputados de dedos y manos, etc. “Devolverles a estas personas la funcionalidad de sus manos o la normalidad de su cara, tratando de minimizar las cicatrices o secuelas de accidentes y quemaduras es, quizás, mas satisfactorio que la estética misma. Muchos de ellos no tienen dinero para pagar estas cirugías, pero su sonrisa y gratitud son más valiosas, porque estas son eternas. Y se llena el alma de alegría y orgullo cuando uno se encuentra con alguien y le dice: Doctor, usted me operó hace muchos años de un accidente, y mire como estoy de bien.”

En su opinión, Medellín es una excelente plaza para la cirugía estética, ya que tiene a la mano las últimas tecnologías en el campo, además  con un alto margen de seguridad que reduce los riesgos para los pacientes. Además,  la ciudad cuenta con los mejores profesionales del área, lo que hace que muchos lleguen a esta ciudad a operarse:   “el error está todavía en aquellos que van a las clínicas de garaje, donde personas sin capacitación los operan. Esto no es apropiado ni seguro”.

Además de médico consagrado a su profesión,  Ossa es un hombre de familia. Casado y con dos hijos de nueve y siete años,  disfruta con ellos de pasatiempos como la lectura, el cine y los paseos al campo. Es católico practicante; “sin ser fanático, trato de cumplir con la religión y formar a mis hijos dentro de ella, siempre tengo a Dios presente en mi vida y me acompaña en mis cirugías y me ayuda a cuidar a mis pacientes”

Ossa es un convencido que su arduo trabajo y una búsqueda constante de la perfección se compensan con la satisfacción en la sonrisa de sus pacientes cuando se miran a un espejo y ven que su apariencia ha cambiado satisfactoriamente. Por eso es exigente al máximo con sus resultados y solo realiza aquellas cirugías en las que está convencido que se va obtener una gran mejoría. Esto ha llevado a que muchas personas que no han quedado satisfechas con sus cirugías en otra parte, vayan donde él en busca de la corrección necesaria para llegar a ese ideal de belleza que tenían desde el comienzo: “ver esa  alegría en las personas cuando te dicen que les cambiaste la vida, cuando creían que  ésta estaba truncada por un defecto físico, un accidente,  una quemadura o un procedimiento estético mal realizado, no tiene precio. Cuando realizo un procedimiento, siempre trato de que ese paciente sea  mi modelo y mi carta de presentación ante otros pacientes que estén pensando operarse”.

Como fortalezas, el cirujano dice de sí mismo: “siempre digo la verdad, por eso me considero un profesional ético en mi trabajo. No soy de los que vende una cirugía por dinero, si veo que ésta no es apropiada, me abstengo de hacerla. Soy un apasionado por mi trabajo, siempre hago mi mejor esfuerzo y por eso a mí acuden desde personas famosas hasta personas sin recursos”.

Palabras de un cirujano que no sólo cambia apariencias: cambia vidas.